Este proyecto comprendió el reemplazo integral de las tuberías de espuma del Sistema Contra Incendio (SCI) en cinco tanques de almacenamiento. La intervención abarcó desde procesos de soldadura avanzada hasta el tratamiento de superficies mediante arenado y la aplicación de un sistema de recubrimiento de tres capas para garantizar la máxima durabilidad. Para asegurar la eficiencia operativa, se implementaron talleres especializados in situ de soldadura y pintura, ejecutando cada fase bajo estrictos protocolos de calidad y normativas de cuidado ambiental. El servicio culminó exitosamente con la transición de la antigua red enterrada a una moderna configuración de montaje superficial, optimizando la inspección y el mantenimiento futuro.